Iniciación - I Ching

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El I Ching es un libro de sabiduría interior. No sustituye tu propia comprensión, sólo te ayuda. No adivina el futuro, simplemente te permite ver con claridad. Guía tu camino y te permite entender y aceptar los contrarios e integrarlos en una sola visión

El HUA HU CHING, un libro de meditaciones taoístas, presenta el líbro en estos términos:

"Al igual que el ciclo del día y de la noche, todo es taichi, que incorpora los movimientos entre el yin y el yang. Si no ves los patrones de estos movimientos, estás perdido.

Pero si consultas el I Ching con una mente abierta, empezarás a ver los patrones que subyacen en todas las cosas. Sabiendo que llegará el amanecer, puedes descansar en paz por la noche" .

(Meditación 64, página 114)
El Tao no se puede definir, es innombrable. 

Es la primera y principal reflexión de Lao Tse en el TAO TE KING, su libro de referencia. 

No se puede definir, pero se puede percibir y comprender. Es posible entenderlo sin prejuicios y en calma, incluso en situaciones de confusión y conflicto. Es la naturaleza misma de las cosas, comprendida desde nuestro interior.

Y así nos dice:
"Saberlo todo y creer que no sabemos nada, ésta es la verdadera sabiduría. No saber nada y creer que lo sabemos todo, éste es el mal común de los humanos" 
(Número 71)

Y también:
"Lo pesado es la base de lo ligero, el descanso es el sostén del movimiento. Estas cosas deben estar siempre unidas en un  temperamento justo" 
(Número 26)

La sabiduría profunda del Tao, con milenios de antigüedad, es originaria de China, pero su vocación es indiscutiblemente universal. 

Ha inspirado tradiciones religiosas populares (el taoísmo) y  también prácticas esotéricas y místicas (ermitaños en búsqueda de la inmortalidad). 

Pero de sus fundamentos de simplicidad y equilibrio han florecido artes y conocimientos centrados en el bienestar y el reequilibrio del ser humano

Entre las disciplinas que beben de las fuentes del Tao pueden citarse el feng shui, la medicina tradicional china y la acupuntura, el Taichi y el Qigong, la poesía del período Tang, la pintura de paisajes en tinta china o la música del guzheng y el guqin. 

El I CHING es un libro con más de 3000 años de antigüedad, según uno de sus traductores más conocidos, Richard Wilhelm, cuya versión alemana traducida al español es la base de este sitio web.

Wilhelm estuvo en China en los inicios del siglo XX, concretamente en la ciudad costera de Qingdao (provincia de Shandong), por entonces bajo control alemán. 

Durante años, Wilhelm trabajó duro para comprender y traducir el sentido filosófico y espiritual del texto, con ayuda de expertos chinos de aquella época.

El I Ching era, en su origen, un libro oracular (un oráculo para adivinar las conexiones entre presente y futuro). 

Sin embargo, la simplicidad, la profundidad y el equilibrio natural que emanan de sus reflexiones le confirieron un alto prestigio en las avanzadas sociedades chinas de la Era Antigua, entre 1100 y 200 antes de Cristo, aproximadamente, antes de la unificación de  China.

En este período, del que son originarias dos figuras clave de la civilización china (Confucio o Kong Zi, que al parecer participó en el  desarrollo de la obra, y Lao Tse), el libro se va formando por acumulación sucesiva de textos introductorios, interpretativos y aclaratorios, con el resultado actualmente conocido.

Las diferentes versiones recuperadas en excavaciones aqrueológicas no han hecho sino estimular el interés por el libro, que sobrevivió a la conocida quema de libros del primer emperador de China, Qing Shi Huangdi, y acrecentar la sabiduría que inspira en quienes lo leen.

Un pequeño ejemplo, sobre el Yin y el Yang: "Lo Creativo es decidido y por lo tanto muestra a los hombres lo fácil. Lo Receptivo es dócil y por lo tanto muestra a los hombres lo simple" (Libro II, 2ª parte, página 415)


Estos 3 libros pueden servir de referencia para la reflexión, la meditación, la búsqueda de la sabiduría o, simplemente, para la relajante comprensión del momento presente, percibiendo el profundo impacto que su lectura puede causar en los rincones más desconocidos de nuestro espíritu.



La lectura de los libros, junto con otras prácticas de relajación, comprensión y reequilibrio (tai chi, feng shui, acupuntura, meditación, respiración profunda...) nos proporcionan un sabio sentido de la orientación vital en nuestra agitada existencia.

1. I CHING, versión de Richard Wilhelm, con prólogo de Carl Gustav Jung, Richard Wilhelm y Hellmut Wilhelm, EDHASA, Barcelona, Mayo de 2005, 2ª edición

2.- TAO TE KING, de Lao Tsé, con prólogo de Luis Racionero, Ediciones Obelisco, Barcelona, 1993, 4ª edición.

3. HUA HU CHING, 81 meditaciones taoístas, de Lao Tse, versión de Brian Walker, EDAF, Madrid, 1995


 
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